Combustibles Alternativos
Como la era de los dinosaurios, la de los combustibles fósiles tiene sus días contados y la industria automotriz trabaja arduamente para desarrollar sustitutos.Desde la década de los 70 esta industria cambió sus enfoques sobre los combustibles. El alza del precio del petróleo en aquella época, en primera instancia, y el énfasis en la preservación del medio ambiente, en segunda, fueron detonantes para orientarla hacia la búsqueda de combustibles alternativos.El petróleo es finito y se sabe hasta la saciedad que su inventario disminuye paulatina pero inexorablemente, a pesar de haber yacimientos potencialmente grandes sin explorar en la actualidad.La crisis del petróleo golpeó tanto a los constructores de autos como tan sólo lo había hecho la gran quiebra de los años 30. En este sentido, la investigación y desarrollo de nueva tecnología es el seguro de vida de las marcas. E indudablemente, adelantarse a los hechos no sólo protege a los fabricantes, sino también puede darles una ventaja competitiva para ganar la carrera por llegar primero al consumidor, cuando este último ya tiene conciencia de los riesgos que enfrenta su bolsillo.En términos generales el público es vulnerable a la inestabilidad de precios, más que al incremento final. En otras palabras, la fluctuación provoca incertidumbre e inseguridad, pero cuando el precio del combustible se estabiliza, aunque sea más alto, lo acepta y vive con él.Baste recordar las actitudes causadas por el incremento del último semestre de 2005: algunos dueños de autos con motores de ocho cilindros estuvieron a punto de venderlos a un precio más bajo que el real de mercado, otros preguntaban constantemente sobre vehículos diesel, las autoridades aceleraron los estudios sobre combustibles alternativos y algunos especularon con los precios futuros en la fijación de costos de producción.Al terminar la tendencia al alza, desde luego con un precio incrementado en más del 25 por ciento, se volvió a la calma: se siguen utilizando los carros de ocho cilindros y su demanda continúa, las autoridades con su visión de corto plazo cancelaron el desarrollo de los programas de uso de combustibles alternativos, los vehículos diesel han perdido buena parte de su atractivo económico, pero los precios de los servicios y bienes con intereses en el transporte subieron.
Tanto el almacenaje como el transporte de hidrógeno requieren instalaciones y equipo especial.El presente
Según los expertos, el diesel es el combustible tradicional con mayor probabilidad de eficiencia. Es decir, de los tradicionales será el último en ser utilizado, sobre todo en sistemas que combinen otros productos.A la utilización de variadas fuentes se le llama “Flex”, como en los vehículos cuyo funcionamiento necesita dos tipos de combustible: gas propano y gasolina o gasolina y alcohol.Los “Multiflex” son los capaces de moverse con gasolina, alcohol y gas propano. Los expertos en este tema son los brasileños, quienes han incursionado en ese campo con bastante éxito. Esta idea no es nueva, porque ya en la Segunda Guerra Mundial se usaron camiones y vehículos de asalto con motores tolerantes a varios tipos de combustibles y de distintas calidades.En principio los vehículos de gasolina pueden utilizar hasta cerca de un 15 por ciento de alcohol mezclado con gasolina, sin ninguna modificación al motor. Para los expertos, la utilización de alcohol puede ser muy útil como un “amortiguador de costo”, cuando hay variaciones del precio del petróleo, para no trasladar directamente las oscilaciones del costo del crudo al transportista.El mayor obstáculo a vencer por la tecnología multiflex es la falta de infraestructura de distribución. Este paso ya se ha dado en otros países, por ejemplo, en Argentina y Brasil las estaciones de servicio expenden más gas propano que gasolina o diesel.
El despacho de hidrógeno se hace por medio de sistemas altamente sofisticados.
El uso de biodiesel es, básicamente, la sustitución de tal combustible por aceites vegetales de algodón, girasol o soya, entre otros. Desde la perspectiva del reciclaje esto es muy útil, porque ofrece una oportunidad beneficiosa a los aceites utilizados por las cadenas de comida rápida, restaurantes y fábricas de bocadillos, empero, como único método de soporte al transporte su aplicación es reducida debido a la poca cantidad de aceite reciclable generado para un parque vehicular grande y, también, porque el costo de producirlo con ese fin es muy alto.La otra gran tendencia actual es la electricidad. El primer auto eléctrico de la época moderna fue el EV-1 (Electric Vehicle) de General Motors Company. Este carro lanzado en 1993, como una prueba de mercado, fue retirado cerca de una década después.Los mayores problemas que confrontan los autos eléctricos son su reducida autonomía, por el peso de sus pilas recargables y la transferencia del uso de combustibles tradicionales.Si bien los ecologistas aplauden el uso de la electricidad como fuente de energía, cuestionan la forma en que se desechan las pilas cuando han llegado al fin de su vida útil. Y con respecto al segundo punto puede resumirse así: la electricidad tomada para el auto pudo haber sido producida con generadores que consumen búnker o diesel, de manera que sólo se trasladó el consumo de combustibles fósiles a otro eslabón de la cadena.Las celdas solares, como fuente de energía para el transporte, no son prácticas porque se requiere una amplia superficie de exposición a la luz solar para mover un vehículo de poco peso. Por tal razón, por sí solas, únicamente han sido utilizadas en carreras experimentales y procesos de aprendizaje en la ingeniería automotriz.
El BMW H2R ostenta el récord de velocidad logrado por un carro de hidrógeno.
La mejor solución ha sido el auto híbrido con dos motores, uno de gasolina y otro eléctrico. Sin lugar a dudas es el vehículo actual con mayor aprovechamiento energético. Una rápida y sencilla explicación de su operación es que utiliza el motor de gasolina cuando el conductor demanda alta de fuerza y potencia. La fricción es aprovechada para cargar las baterías del motor eléctrico, incluso cuando el auto frena. Por otro lado, su motor eléctrico funciona cuando se marcha en crucero, en bajadas o en paradas. La gestión de ambas plantas está a cargo de una computadora. Este sistema cuasi-cerrado provoca pocas pérdidas de energía por fricciones y, por lo tanto, por calor.Las marcas líderes en la tecnología híbrida son Toyota y Honda, seguidos por Ford y DaimlerChrysler.
La moderna apariencia del Honda Civic híbrido es similar a cualquier auto de última generación de esa marca, es decir, no hace alarde de sus grandes cualidades de aprovechamiento energético.El futuro
Dentro de aproximadamente 20 años se espera la llegada comercial de los vehículos a base de hidrógeno. Entre los pioneros están BMW con apoyo de la petrolera Shell. A nivel de experimento ya hay varios vehículos de gas funcionando en la actualidad.En estos autos el hidrógeno se quema como si fuera gasolina, pero a diferencia de ella, la combustión provocada por la mezcla de aire provoca el movimiento necesario por las bielas y el gas de escape resulta ser agua. En este estrato, los carros no provocan ningún tipo de gases contaminantes.El problema de esta tecnología estriba en la generación y manejo del hidrógeno. El proceso de separación de este elemento es teóricamente sencillo en un laboratorio, pero en la práctica requiere de instrumentos que lo mantengan a -253° Celsius.
La nueva Audi Q7 ya tiene una versión de motorización híbrida.
Pequeñas partes de hidrógeno puro expuestas a la temperatura ambiente no presentan mayor riesgo de explosión. El problema radica cuando hay una cantidad grande, porque este gas es potencialmente peligroso cuando se almacena para distribución y transporte masivos, mientras en un carro normal el riesgo es la gasolina, a cuyo manejo ya se acostumbró el conductor y las industrias actuales.Cuando se trata de distribución, el hidrógeno requiere estaciones computarizadas con sistemas de seguridad que eviten su contacto con el ambiente. Toda esa compleja logística requiere de la participación de gobiernos, compañías automovilísticas, petroleras con sistemas de distribución, especialistas en el manejo de gases y, sobre todo, del concurso del público en general.
ETANOL Y METANOL
Todos sabemos bien que el alcohol y el volante no combinan en absoluto, sin embargo la situación cambia cuando el primero podría convertirse en un insumo esencial para el automóvil: tal es el caso del etanol y el metanol.
Hoy en día crece la tendencia a utilizar alcoholes mezclados con gasolina como combustibles alternativos y por eso es conveniente conocer las ventajas y las desventajas, tanto ecológicas como económicas, de lo que posiblemente sea un importante energético del futuro para los automóviles.
Ventajas novedosas: Algunas ventajas del etanol y el metanol como combustibles para auto son:
* Se pueden producir a partir de fuentes y residuos renovables como pasto, bagazo de caña de azúcar, hojarasca, etc.
* Generan menor contaminación ambiental.
* Para que el parque vehicular utilice este combustible sólo se necesita cambiar las partes plásticas del circuito de combustible.
Su impacto en el ambiente: De acuerdo con la Agencia de Protección de Estados Unidos (USEPA por sus siglas en inglés), la contaminación atmosférica ha alcanzado límites peligrosos para la salud humana y el ambiente, y los vehículos motorizados son los principales causantes de esta contaminación.
Por su parte, la Asociación de Recursos Renovables de Canadá señala que agregar un 10 por ciento de etanol al combustible reduciría hasta en un 30 por ciento las emisiones de monóxido de carbono (CO) y entre 6 y 10 por ciento las de dióxido de carbono (CO2); asimismo habría una reducción en la formación de ozono.
La emisión de agentes contaminantes de automóviles que funcionen con metanol contendía 20 por ciento de dióxido de carbono y 10 por ciento de los diferentes hidrocarburos que actualmente emiten los vehículos que utilizan gasolina. Empleando metanol, los autos eliminarían casi por completo las emisiones de partículas en suspensión y compuestos tóxicos tales como: óxido de nitrógeno (NO), ozono (O3), hidrocarburos no quemados, monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2) y dióxido de azufre (SO2) entre otros.
Tanto en las mezclas con etanol, como en las que se emplean grandes porcentajes de metanol, la generación de ozono es mucho menor.
Una desventaja de estos alcoholes es la mayor producción de vapor de agua, que calienta la atmósfera, y menor cantidad de sulfatos, que la enfrían, por lo que contribuirían en mayor medida a provocar el "efecto invernadero".
En síntesis, estos alcoholes podrían ser menos contaminantes, desde que se producen hasta que se queman.
Características y usos del etanol: El etanol (C2?H5?OH), también conocido como alcohol etílico o de grano, se obtiene a partir de tres tipos de materia prima: los productos ricos en sacarosa, como la caña de azúcar, la melaza y el sorgo dulce; las fuentes ricas en almidón, como cereales (maíz, trigo, cebada, etc.) y tubérculos (yuca, camote, papa); y mediante la hidrólisis de los materiales ricos en celulosa, como la madera y los residuos agrícolas.
El etanol es un líquido inflamable, incoloro y es el alcohol de menor toxicidad. Se utiliza en las bebidas alcohólicas, al igual que como desinfectante o disolvente. Posee un alto octanaje y una mayor solubilidad en gasolina que el metanol.
En Brasil, más de 4 millones de automóviles funcionan con etanol gracias a un programa gubernamental que tiene por objetivo obtener un combustible alternativo proveniente de la caña de azúcar. Un derivado del etanol se utiliza como aditivo para oxigenar la gasolina, lo cual ayuda a producir una combustión mejorada y más limpia.
Características y usos del metanol: El metanol (CH3?OH) se denomina alcohol metálico o alcohol "de madera" porque originalmente se obtenía de la destilación de esta materia prima en ausencia de aire. Actualmente puede producirse a partir de gas natural, carbón, madera, e incluso de residuos orgánicos (biomasa celulósica).
Es el más simple de los alcoholes y se caracteriza por ser incoloro; su ingestión causa ceguera porque destruye irreversiblemente el nervio óptico y una dosis mayor a 30 ml causa la muerte.
Se utiliza en la fabricación de ácido acético y otros compuestos químicos. Es un disolvente que se emplea en la fabricación de plásticos, pintura, barnices, y también sirve como anticongelante en automóviles.
Su uso como combustible alternativo se ha popularizado en vehículos de competencia debido a su alto octanaje, lo que hace que la flama sea más controlable y el consumo de combustible mínimo.
Un derivado químico del metanol se utiliza en combustibles alternativos para reducir las emisiones exhaustivas de contaminantes.
UTILIZACIÓN DE ACEITE VEGETAL COMO COMBUSTIBLE
En busca de un combustible más ecológico investigadores brasileños exploran las posibilidades del biodiesel, que utilizaría insumos como el aceite ya usado para freir papas fritas en una cadena de comida rápida. La fórmula permitiría reducir la emisión de gases que provocan el efecto de invernadero.
RIO DE JANEIRO.- El aceite usado en la preparación de papas fritas de la cadena McDonald's es uno de los ingredientes de un nuevo combustible que se desarrolla en Brasil para sustituir los derivados del petróleo en los automóviles.
Diez vehículos circularán a partir de febrero en Río de Janeiro utilizando una mezcla que contiene cinco por ciento de aceites vegetales, sobre la base del diesel petrolero.
Pero el proyecto de la gobernación local es aumentar tanto los usuarios del nuevo combustible, llamado biodiesel, como la proporción de aceites vegetales en la mezcla, para aprovechar integralmente las ventajas ambientales, económicas y sociales del nuevo producto.
La meta del Instituto Virtual de Cambios Climáticos (IVIG), un centro tecnológico de la Universidad Federal de Río de Janeiro que impulsa la investigación, es crear condiciones para que los motores sean alimentados con biodiesel puro. Es decir, un combustible elaborado únicamente con aceite de granos y biomasa.
El primer beneficio de ese combustible alternativo es ambiental, pues su emisión de dióxido de carbono es inferior en 78 por ciento a la del diesel. De ese modo, se contribuirá a reducir los gases que provocan el efecto invernadero, que aumenta la temperatura de la Tierra.
Además, el biodiesel elimina 98 por ciento del azufre, lo que permite reducir aún más la contaminación provocada por la quema de combustibles.
Su uso facilitará la instalación de catalizadores en los vehículos impulsados por combustible diesel, hoy imposible debido al escape excesivo de azufre, explicó a Tierramérica Luciano Basto, coordinador del proyecto.
Un hecho curioso, y otra ventaja, es que se aprovecha también el aceite ya utilizado. La investigación del IVIG y los 10 primeros vehículos de demostración utilizan insumos aportados por la red de comida rápida McDonald's, de origen estadounidense.
El proyecto seguirá contando en los dos próximos años con una donación mensual de por lo menos 25 mil litros de aceites ya empleados para freír papas en 40 restaurantes McDonald's del área metropolitana de Río de Janeiro.
Esa posibilidad de utilizar residuos grasosos puede disminuir la contaminación ambiental por desechos, pero deben superarse las dificultades de recolección. Sólo es factible en áreas metropolitanas y con grandes proveedores, observó Basto.
El proyecto acordado por la Universidad Federal, entidadesde la gobernación y la empresa estatal de petróleos Petrobrás pretende dar uso masivo al biodiesel, empezando por el estado de Río de Janeiro.
Ese propósito exige volúmenes muy superiores al aporte posible de los restaurantes. El consumo de aceites vegetales en Brasil suma tres mil 500 millones de litros al año, mientras el de combustible diesel es de 36 mil millones, advirtió Basto.
El aprovechamiento de los residuos de las cocinas proporcionaría sólo 10 millones de litros anuales, debido a la dispersión de las fuentes. Para que el combustible alternativo sea una realidad, es preciso multiplicar la producción agrícola.
Por eso, la Secretaria de Agricultura de Río de Janeiro puso a disposición de agricultores 500 hectáreas en el norte del estado, para la siembra de maíz, ricino y girasol.
VEHÍCULOS PROPULSADOS A HIDRÓGENO
Hace más de medio siglo que los trenes se mueven gracias a los bogies, es decir con ruedas unidas por un eje que incorpora el motor en el eje. También hace años que estos funcionan con electricidad demostrando su fiabilidad, capacidad de aceleración, bajo coste en mantenimiento y alta eficiencia.
Por todo ello resulta curioso que la industria del automóvil se haya obstinado en la vetusta mecánica de la transmisión y las complejidades de la carburación de los combustibles fósiles. Sin embargo, parece que por primera vez el automóvil se plantea dar un paso de gigante merced a las aportaciones tecnológicas de convertir el hidrógeno en electricidad con un mayor nivel de eficiencia que los derivados del petróleo.
Las claves de la movilidad con hidrógeno
El reto para convertir el hidrógeno en combustible está en su almacenaje. Ahora mismo se perfilan tres opciones: el hidrógeno líquido a –253 ºC, el presurizado a 700 bares. El primer sistema confiere mayor autonomía (hasta 400 km) sin embargo, debe evacuarse hidrógeno para evitar que el calor ambiental provoque sobrepresiones. En contra del presurizado tan sólo pesa la menor autonomía (unos 270 km) pero con mayor seguridad. Además el presurizado tiene a su favor que es más fácil de conservar en las hidrogeneras o estaciones de servicio para recargar los depósitos de combustible.
La pila de combustible
El alma del vehículo de hidrógeno es la pila de combustible que extrae los electrones del hidrógeno para convertirlos en electricidad. Actualmente, las pilas de combustibles han conseguido un buen nivel de eficiencia y compacidad que permiten 2 kW por litro y por kilo con presiones variables de 1,5 y 2,7 bares. Eso se consigue conectando en serie hasta unas 200 células simples. Un motor de 60 kW (82 CV) permite alcanzar las velocidades modernas. La velocidad en el automóvil de hidrógeno es el resultado no de las revoluciones de un pistón sino de la potencia en kilowatios que rinde la electricidad inyectada en el rotor.
Hidrogeneras
Las hidrogeneras pueden obtener el hidrógeno por electrolización del agua con la energía eléctrica renovable excedentaria como la producida por los parques eólicos o los paneles solares instalados como cubierta de un parking público. La fabricación de hidrógeno por electrólisis es la menos eficiente (rendimientos del 15 % al 25 %), pero una vez compromido y almacenado a borde del vehículo este hidrógeno supera el 75 %. En cambio cuando el hidrógeno se extrae del metano, el rendimiento de este proceso es mayor (hasta un 75 %), pero el rendimiento global valorando todo el proceso se sitúa en torno el 48 % i el 60 %. Por todo ello los notores de hidrógeno dan un rendimiento del 55 % frente al 30 % que alcanzan los motores de combustión interna. A mediados del 2003, sólo existe la tecnología para fabricar hidrógeno para pequeñas instalaciones y resulta exageradamente caro. Por ejemplo, una instalación de unos 10 kW puede costar unos 200.000 euros, en cambio una de 250 kW el coste es de 750.000 euros.
Vehículos con hidrógeno
El hidrógeno puede generarse a partir del agua por hidrólisis de la misma o por extracción de combustibles fósiles como el gas natural, el metanol, u otros. La tecnología de impulsar un automóvil con un generador eléctrico trifásico y asíncrono que lleva integrado un cambio de tipo planetario está resuelta. Marcas como BMW, DaimlerChrysler, Ford, General Motors, Honda, Mazda, Opel, Peugeot y Toyota entre otras disponen ya de sus prototipos. BMW con el 745h, Daimler-Chrysler, con su modelo NECAR, Honda con el FCX V3, Opel con el Zafira-HidroGen3 y Toyota con el FCHV-4 están en la parrilla de salida para la automoción con hidrógeno. Además existen ya autobuses propulsados por hidrógeno en funcionamiento. están en disposición de comercializarlos en breve. Mientras, quedan algunos problemas por resolver tales como el peso todavía elevado (entre 1.600 y 1.900 kg) y el coste que es 10 veces superior a un vehículo convencional con producciones de 100.000 unidades anuales. Por su parte GM en menos de 9 meses ha construido su prototipo de hidrógeno, el GM HY-WIRE (conducción por cable) montado sobre una plataforma de tipo monopatín con un motor eléctrico en cada una de las cuatro ruedas accionado por una pila de combustible, sin conexiones mecánicas y que supone una revolución en el sector de la automoción. Debemos destacar también el record de velocidad alcanzado por el BMW H2R o la prueba de resistencia del Hysun.
VISIÓN FUTURA ACERCA DEL TEMA
Entusiastas expertos predicen que en 20 años, el hidrógeno se aplicará a todo el parque automotor del país.
La meta de lograr un combustible ambientalmente sano y económicamente viable es casi una obsesión en Brasil. Además del alcohol de caña de azúcar, que se utiliza en automóviles desde los años 70, están a prueba o ya en empleo el hidrógeno, el gas metano, aceites vegetales y varias mezclas. El proyecto más importante en desarrollo se refiere al hidrógeno, un combustible "limpio" considerado hace ya cien años la energía del futuro y cada día más necesario en un mundo envenenado por las emisiones de derivados del petróleo.
Se dispone de tecnología adecuada para utilizar el hidrógeno como combustible de vehículos, con un costo superior al diesel pero inferior a la electricidad del trolebús, según estudios teóricos realizados entre 1997 y 2001, dijo a Tierramérica Marcio Schettino, Superintendente de Desarrollo de la Empresa Metropolitana de Transportes Urbanos (EMTU) de Sao Paulo.
En una segunda etapa, que comenzará en los próximos meses, se intentará aplicar esa tecnología al uso comercial. Ocho autobuses de línea impulsados por hidrógeno circularán durante cuatro años en la ciudad de Sao Paulo, hasta completar un millón de kilómetros.
La cantidad de vehículos de prueba podría aumentar luego a 100 o 200, si el sistema demostrara eficiencia. Esto es, si la tecnología obtenida en el laboratorio funciona en las calles y se confirma el costo calculado.
El proyecto del Ministerio de Minas y Energía ejecutado por EMTU es uno de los más avanzados del mundo en su área, sostuvo Schettino. Cuenta con recursos del gobierno brasileño y del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés) y con la cooperación técnica del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
El nuevo autobús es eléctrico, pero obtiene la energía de células de combustible, un generador de electricidad que transforma el hidrógeno y que se incorporará al vehículo.
El mayor problema es producir el hidrógeno, que no se halla en estado libre en la naturaleza. Es necesario obtenerlo del agua, por un proceso de electrólisis que consume mucha energía y dificulta la viabilidad económica y ambiental de la idea. Los técnicos brasileños se proponen realizar el proceso de electrólisis en las madrugadas, cuando son más bajos el consumo y el precio de la electricidad que debe utilizarse.
El hidrógeno tendrá un costo competitivo hacia 2007 y dentro de 20 años se aplicará a 25 por ciento del parque automotor, predijeron los expertos.
El "diesel ecológico"
Curitiba, capital del meridional estado de Paraná, busca alternativas inmediatas para el ambiente urbano. Treinta autobuses circulan desde diciembre en esa ciudad de 1,3 millones de habitantes propulsados por "diesel ecológico". Se trata de una mezcla del combustible diesel tradicional con una proporción de 11,2 por ciento de alcohol anhidro y de 2,6 por ciento de un aditivo denominado AEP-102, derivado de la soja.
Pruebas anteriores con dos autobuses, que circularon unos 100 mil kilómetros con esa mezcla, arrojaron una emisión de partículas 43 por ciento inferior a la de vehículos impulsados por el diesel convencional, dijo a Tierramérica Elcio Luiz Karas, gerente de la empresa Urbanización de Curitiba, encargada del transporte en la ciudad.
La meta es ampliar el uso de esa mezcla a los 2 mil 600 autobuses del transporte regular de pasajeros de Curitiba, de forma gradual.
Pero el "diesel ecológico" causa daños en el sistema de inyección electrónica de combustible de los vehículos, admitió Karas. Además, sólo reduce 0,7 por ciento la emisión de dióxido de carbono, el de mayor impacto entre los gases de efecto invernadero.
En Río de Janeiro, casi todos los taxis usan gas metano, un combustible más económico que la gasolina. Pero las ventajas ambientales se pierden, porque la adaptación defectuosa del vehículo al uso del gas metano inutiliza el control electrónico del motor, previsto para reducir la emisión de gases, explicó Manuel Paulo de Toledo, gerente de Compañía Estadual de Tecnología de Saneamiento Ambiental, de Sao Paulo.
Unos 250 autobuses usan el metano en Sao Paulo, una metrópoli de alta contaminación. Hay automóviles expresamente fabricados para alimentarse de ese gas, pero su costo adicional duplica el de la adaptación de un vehículo en talleres mecánicos que emplean piezas baratas y antiecológicas, lamentó Toledo.
El alcohol de caña de azúcar, en cambio, llegó a ser en los años 80 el combustible de más de 90 por ciento de los automóviles fabricados en Brasil. El programa, iniciado tras la crisis petrolera de 1973, casi desaparece al suprimirse los subsidios que lo sostenían y debido a la inestabilidad del suministro y, por ende, de los precios.
Cuando la cotización del azúcar sube, las empresas del sector abandonan la elaboración de alcohol, ya que la materia prima, la caña, es común a los dos productos.
Pero el programa de alcohol carburante puede reactivarse y volver a la escala de los años 80, impulsado por la necesidad de reducir los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento de la Tierra, observó Suzana Kahn Ribeiro, investigadora de la Universidad Federal de Río de Janeiro.El alcohol carburante libera algunos gases, pero los cultivos de caña de azúcar los absorben. Su producción podría ser entonces financiada por el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) previsto en el Protocolo de Kyoto (1997) de la Convención Marco de Cambio Climático, según un proyecto del que Khan Ribeiro es coautora. Aunque aún no se define del todo, el MDL es un mecanismo por el que un país industrializado puede cumplir sus compromisos de reducción de emisiones mediante el financiamiento de un proyecto limpio en el Sur.